Guía para limpiar tus lentes: De sol, de lectura y ópticos
Mantener tus lentes limpios no solo te ayuda a ver con claridad, sino que también prolonga la vida útil de tus gafas. El polvo, las huellas dactilares y las partículas de suciedad pueden rayar las lentes de tus gafas y dañar los recubrimientos si no se limpian correctamente.
Esta guía paso a paso te enseñará la forma más segura y efectiva de limpiar cualquier tipo de lentes.
Lo que necesitarás
- Agua tibia: Del grifo, pero no caliente.
- Jabón lavaplatos (sin lociones): Una pequeña gota es suficiente.
- Paño de microfibra limpio: Es la herramienta más importante. No uses ropa, toallas de papel o pañuelos, ya que pueden rayar las lentes.
- Opcional: Spray limpiador para lentes: Si no quieres usar agua y jabón, un spray limpiador de calidad es una excelente alternativa.
Proceso de limpieza paso a paso
Sigue estos sencillos pasos para dejar tus lentes impecables:
- Paso 1: Enjuaga con agua tibia
Sujeta tus lentes bajo un chorro de agua tibia para eliminar el polvo y la suciedad suelta. Este paso es crucial, ya que si intentas limpiar las micas en seco, las partículas de suciedad pueden actuar como lija y crear rayones.
- Paso 2: Aplica jabón
Pon una gota de jabón lavaplatos en la punta de tus dedos. Frota suavemente el jabón sobre ambos lados de las micas y en la montura, incluyendo las almohadillas nasales y las patillas. Esto eliminará las huellas dactilares y la grasa.
- Paso 3: Enjuaga de nuevo
Enjuaga tus lentes completamente con agua tibia. Asegúrate de que no queden residuos de jabón en ninguna parte, ya que podrían dejar manchas o un film en las micas.
- Paso 4: Sacude el exceso de agua
Sacude suavemente tus lentes para quitar el exceso de agua. Una vez hecho esto, la mayoría de las micas con recubrimiento hidrofóbico (antireflejo o antirrayas) ya estarán casi secas.
- Paso 5: Seca con un paño de microfibra
Usa un paño de microfibra limpio y seco para secar cuidadosamente las micas y la montura. Si quedan algunas huellas o marcas, puedes frotar suavemente con el paño hasta que desaparezcan.
¿Qué NO debes hacer al limpiar tus lentes?
- No uses toallas de papel, pañuelos o ropa: Estos materiales son demasiado abrasivos y pueden rayar las micas, incluso si parecen suaves.
- Evita productos de limpieza agresivos: Nunca uses amoníaco, limpiacristales, vinagre o lejía. Estos productos pueden dañar seriamente los recubrimientos de tus lentes y los materiales de la montura.
- No uses saliva: La saliva no es un limpiador eficaz y puede esparcir gérmenes.
- Evita el agua caliente: El agua muy caliente puede dañar algunos recubrimientos o incluso deformar la montura.
Siguiendo estos sencillos consejos, tus lentes se mantendrán limpios y en perfectas condiciones por mucho más tiempo.